Sirve los domingos
Pon en práctica tus dones mediante el servicio
Cristo es nuestro ejemplo supremo de servicio. Él —el Hijo de Dios y Salvador del mundo— dejó claro que «no vino para ser servido, sino para servir» (Mateo 20:28). Ser llamados a Cristo es ser llamados a servir, y cada domingo tenemos el privilegio santo de vivir este llamado en nuestras congregaciones y de poner en práctica nuestros dones únicos para la edificación de Su cuerpo (Efesios 4:11–12). Explora a continuación las oportunidades para servir a tu comunidad de fe.

